lunes, 25 de octubre de 2010

Viriato

Podcast de La Rosa de los Vientos sobre Viriato



En el siglo III a. C. Roma comenzó la conquista de Hispania, durante la Segunda Guerra Púnica, cuando el Senado envió un ejército para bloquear el envío de refuerzos a Aníbal, que estaba en Italia.

La conquista duró 200 años, y la Guerra Lusitana es una de las mejor documentadas de ella.

Servio Sulpicio Galba mandaba el ejército sobre 150 a. C. y atacó los restos de la resistencia lusitana. Los lusitanos enviaron una embajada, temiendo la destrucción de sus tierras. Galba la recibió cortésmente y les prometió la entrega de tierras, pero era una trampa. Los soldados romanos masacraron a los lusitanos desarmados, pudiendo escapar Viriato.

Durante tres años los lusitanos lucharon a la defensiva hasta que éstos quedaron cercados en Turdetania por Cayo Vetilio en el año 147 a. C. Durante el sitio Viriato fue elegido líder de los lusitanos.

Obteniendo el acuerdo de los guerreros sitiados Viriato se lanzó contra el ejército romano para retroceder cuando los romanos se preparaban para el combate. Aprovechando el desconcierto creado por la iniciativa los lusitanos pudieron romper el cerco por varios puntos simultáneamente. La victoria lograda por Viriato le dio el mando de la confederación de tribus y durante varios años lucharon a sus órdenes.

La provincia romana de Lusitania
En los días posteriores al sitio romano los lusitanos siguieron usando la táctica de las guerrillas con gran éxito, y acabaron matando al cónsul Cayo Vetilio al ser éste confundido con un soldado más de su ejército que había quedado aislado en una de las escaramuzas.
Durante las campañas siguientes Viriato venció a Cayo Plaucio, Claudio Unimano y C. Nigidio. Sin embargo las fuerzas que trae Quinto Fabio Máximo Emiliano y su experiencia militar hacen que Viriato tenga que retirarse cediendo las principales ciudades dominadas por los lusitanos al sur de la península.
Viriato inicia contactos diplomáticos con otras tribus ibéricas y consigue que varias de ellas declaren la guerra a los romanos. En los siguientes dos años Viriato recupera el terreno perdido.
Los romanos enviaron entonces a Quinto Fabio Máximo Serviliano con un número mayor de tropas y con elefantes. A pesar de la resistencia lusitana, de nuevo se ven obligados a retroceder. Como hiciera dos años atrás Viriato convence a otras tribus para que ataquen al ejército romano por la retaguardia por lo que el ejército romano decide retroceder y Viriato aprovecha para atacar de nuevo. En una brillante maniobra militar Viriato consigue acorralar a Serviliano y consigue arrancar un acuerdo de paz a cambio de la vida de Serviliano. Los romanos reconocen a Viriato como dux (líder) de los lusitanos y le otorgan el título de amigo del pueblo romano.
Poco después de dejar libre a Serviliano el Senado reconoce el acuerdo y formalmente firman la paz con el ejército lusitano en el año 140 a. C.
A pesar del acuerdo, los romanos querían desembarazarse de Viriato, y por eso, en el año 139 a. C., sobornaron a los embajadores lusitanos Audax, Ditalco y Minuro para que lo asesinaran. Al volver a su campamento, le mataron mientras dormía. Luego fueron al campamento romano a cobrar la recompensa, pero el cónsul Servilio Cepión, sucesor y hermano de Serviliano, ordenó su ejecución con las siguientes palabras: "Roma traditoribus non premia", esto es, "Roma no paga a traidores". Dice la tradición que los restos de Viriato fueron trasladados a Cuenca donde fue incinerado sobre el Tormo Alto de la "ciudad encantada". Tras esto sus cenizas fueron mezcladas con las de su mujer y esparcidas en la montaña.

No hay comentarios: