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sábado, 23 de mayo de 2026

La leyenda de la Dama de Shalott




Elena, la dama de Shalott: el destino, el arte y la maldición 

Pocas imágenes del arte prerrafaelita poseen la fuerza melancólica y el magnetismo simbólico de The Lady of Shalott (1888), de John William Waterhouse. El cuadro, convertido en uno de los grandes iconos del imaginario victoriano, no surge de la nada: es la interpretación pictórica de un poema de Alfred Tennyson, quien a su vez desarrolló la historia en varias versiones a lo largo de su vida, creando una auténtica trilogía poética en torno al personaje.

En la obra de Waterhouse, literatura, mito artúrico y simbolismo visual convergen para narrar la tragedia de Elena —la Dama de Shalott—, una figura condenada a contemplar la vida sin poder participar en ella.

La historia de la dama de Shalott

La leyenda se sitúa en el universo del rey Arturo. En una torre aislada, situada en la isla de Shalott, vive una dama sometida a una extraña maldición. Nadie conoce exactamente su origen ni las reglas completas del encantamiento; solo sabe una cosa: no debe mirar directamente hacia Camelot.

Desde su prisión elevada, Elena observa el mundo únicamente a través de un espejo mágico. Las imágenes reflejadas —campesinos, caballeros, amantes, caravanas y escenas de la vida cotidiana— son trasladadas por ella a un inmenso tapiz que teje sin descanso.

Su existencia es la del artista apartado del mundo: contempla, reproduce, imagina… pero permanece separada de la realidad.

Todo cambia con la aparición de sir Lanzarote.

El brillo de su armadura, el sonido de su caballo y su presencia casi sobrenatural rompen el equilibrio de la dama. Incapaz de resistirse, abandona el telar y mira directamente por la ventana hacia Camelot.

En ese instante, la maldición se cumple.

El espejo se agrieta.

El tejido se desgarra.

Y Elena comprende que su destino ha quedado sellado.

Desciende entonces hasta un río, encuentra una barca, escribe su nombre en la proa y se deja llevar por la corriente hacia Camelot, cantando su último canto mientras la vida se extingue lentamente.

Cuando finalmente llega, los caballeros contemplan el cuerpo sin vida de la desconocida. Lanzarote la observa y pronuncia unas palabras de compasión tardía.

La distancia entre deseo y realidad ya no puede cerrarse.

Tennyson y la construcción de un mito victoriano

La historia de la dama de Shalott procede de antiguas tradiciones artúricas italianas y medievales, especialmente vinculadas a la figura de Elaine de Astolat, pero fue Alfred Tennyson quien le dio su forma definitiva.

El poeta trabajó el tema en distintas etapas creativas, refinando progresivamente el relato y ampliando su carga simbólica.

En Tennyson, la dama se convierte en mucho más que un personaje legendario. Puede leerse como:

  • la artista aislada de la experiencia humana;
  • la tensión entre arte y vida;
  • la mujer confinada por normas sociales rígidas;
  • el conflicto entre contemplación y deseo.

La obra fascinó profundamente a los pintores prerrafaelitas y posprerrafaelitas, siempre atraídos por los temas medievales, la belleza trágica y las figuras femeninas envueltas en simbolismo.

La dama de Shalott  (The Lady of Shalott) es una de las obras más conocidas de John William Waterhouse. Fue pintada en 1888, exhibiéndose en 1894.
Actualmente se haya en la Tate Britain de Londres.


El cuadro de Waterhouse (1888): una descripción

Waterhouse escoge uno de los momentos más intensos de toda la historia: el instante inmediatamente anterior al viaje final.

La dama aparece sentada en una pequeña embarcación, preparada para abandonar Shalott y entregarse al río que conduce hacia Camelot.

La escena está cargada de símbolos cuidadosamente distribuidos.

El vestido blanco refuerza su imagen de pureza y vulnerabilidad.

El tapiz que ha tejido durante años cae parcialmente fuera de la barca, como si el mundo artístico que definía su existencia quedara atrás.

A su lado aparece un crucifijo y varias velas.

Dos de ellas están apagadas.

Solo una permanece encendida.

La metáfora resulta transparente: la vida se aproxima a su final.

El entorno natural contribuye decisivamente al tono emocional del cuadro. El río oscuro, la vegetación otoñal y la luz amortiguada crean una atmósfera suspendida entre la belleza y la fatalidad.

El rostro de Elena no expresa terror ni histeria. Hay en él una mezcla de tristeza, resignación y extraña serenidad.

Sabe perfectamente hacia dónde navega.

Y aun así continúa.

Ese equilibrio entre dramatismo contenido y lirismo visual explica buena parte del poder duradero de la pintura.

Una obra entre romanticismo y simbolismo

Aunque Waterhouse suele asociarse al movimiento prerrafaelita tardío, su estilo combina influencias diversas: detallismo medievalizante, sensibilidad romántica y una notable dimensión simbólica.

En The Lady of Shalott, la imagen funciona casi como un poema visual.

Cada elemento habla del tránsito, de la ruptura de límites y del precio del deseo.

La dama abandona la seguridad de la contemplación para entrar, aunque sea demasiado tarde, en el ámbito de la experiencia real.

Quizá ahí resida la perdurable fascinación de Elena de Shalott: en representar una pregunta profundamente humana.

¿Vale la pena vivir plenamente si el precio es la pérdida de la seguridad, la inocencia… o incluso la destrucción?

Waterhouse, inspirado por Tennyson, responde con una imagen inolvidable: una mujer sola, un río silencioso, una barca que avanza lentamente hacia el destino.

(CC) Manuel Velasco / blog Triskel



Traducción española del poema de Tennyson

En negrita, el fragmento del poema relacionado con la pintura de Waterhouse.
I

A ambos lados del río se despliegan
sembrados de cebada y de centeno
que visten la meseta y el cielo tocan;
y corre junto al campo la calzada
que va hasta Camelot la de las torres;
y va la gente en idas y venidas,
donde los lirios crecen contemplando,
en torno de la isla de allí abajo, 
la isla de Shalott.
El sauce palidece, tiembla el álamo,
cae en sombras la brisa, y se estremece 
esa ola que corre sin cesar
a orillas de la isla por el río
que fluye descendiendo a Camelot.
Cuatro muros y cuatro torres grises
dominan un lugar lleno de flores,
y en la isla silenciosa vive oculta 
la Dama de Shalott.
Junto al margen velado por los sauces
deslízanse tiradas las gabarras
por morosos caballos. Sin saludos,
pasa como volando la falúa,
con su vela de seda a Camelot:
mas, ¿quién la ha visto hacer un ademán
o la ha visto asomada a la ventana?
¿O es que es conocida en todo el reino, 
la Dama de Shalott?
Sólo al amanecer, los segadores
que siegan las espigas de cebada
escuchan la canción que trae el eco
del río que serpea, transparente,
y que va a Camelot la de las torres.
Y con la luna, el segador cansado,
que apila las gavillas en la tierra,
susurra al escucharla: «Ésa es el hada, 
la Dama de Shalott».

II


Allí está ella, que teje noche y día
una mágica tela de colores.
Ha escuchado un susurro que le anuncia
que alguna horrible maldición le aguarda
si mira en dirección a Camelot.
No sabe qué será el encantamiento,
y así sigue tejiendo sin parar,
y ya sólo de eso se preocupa   
la Dama de Shalott.
Y moviéndose en un límpido espejo
que está delante de ella todo el año,
se aparecen del mundo las tinieblas.
Allí ve la cercana carretera
que abajo serpea hasta Camelot:
allí gira del río el remolino,
y allí los más cerriles aldeanos
y las capas encarnadas de las mozas 
pasan junto a Shalott.
A veces, un tropel de damiselas,
un abad tendido en almohadones,
un zagal con el pelo ensortijado,
o un paje con vestido carmesí
van hacia Camelot la de las torres.
Y alguna vez, en el azul espejo,
cabalgan dos a dos los caballeros:
no tiene caballero que la sirva 
la Dama de Shalott.
Pero aún ella goza cuando teje 
las mágicas visiones del espejo:
a menudo en las noches silenciosas
un funeral con velas y penachos
con su música iba a Camelot;
o cuando estaba la luna en el cielo
venían dos amantes ya casados.
«Harta estoy de tinieblas», se decía 
la Dama de Shalott.

III


A un tiro de flecha de su alero
cabalgaba él en medio de las mieses:
venía el sol brillando entre las hojas,
llameando en las broncíneas grebas
del audaz y valiente Lanzarote.
Un cruzado por siempre de rodillas
ante una dama fulgía en su escudo
por los remotos campos amarillos cercanos a Shalott.
Lucía libre la enjoyada brida
como un ramal de estrellas que se ve
prendido de la áurea galaxia.
Sonaban los alegres cascabeles
mientras él cabalgaba a 
de su heráldica trena colgaba
un potente clarín todo de plata;
tintineaba, al trote, su armadura muy cerca de Shalott.
Bajo el azul del cielo despejado
su silla tan lujosa refulgía
el yelmo y la alta pluma sobre el yelmo
como una sola llama ardían juntos
mientras él cabalgaba a Camelot.
Tal sucede en la noche purpúrea
bajo constelaciones luminosas,
un barbado meteoro se aproxima a la quieta Shalott.
Su clara frente al sol resplandecía,
montado en su corcel de hermosos cascos;
pendían de debajo de su yelmo
sus bucles que eran negros cual tizones
mientras él cabalgaba a Camelot.
Al pasar por la orilla y junto al río
brillaba en el espejo de cristal.
«Tiroliro», por la margen del río cantaba Lanzarote.
Ella dejó el paño, dejó el telar,
a través de la estancia dio tres pasos,
vio que su lirio de agua florecía,
contempló el yelmo y contempló la pluma,
dirigió su mirada a Camelot.
Salió volando el hilo por los aires,
de lado a lado se quebró el espejo.
«Es ésta ya la maldición», gritó 
la Dama de Shalott.

IV

Al soplo huracanado del levante,
los bosques sin color languidecían;
las aguas lamentábanse en la orilla;
con un cielo plomizo y bajo, estaba
lloviendo en Camelot la de las torres.
Ella descendió y encontró una barca
bajo un sauce flotando entre las aguas,
y en torno de la proa dejó escrito 
La Dama de Shalott.

Y a través de la niebla, río abajo,
cual temerario vidente en un trance
que ve todos sus propios infortunios,
vidriada la expresión de su semblante,
dirigió su mirada a Camelot.
Y luego, a la caída de la tarde,
retiró la cadena y se tendió;
muy lejos la arrastró el ancho caudal, 
la Dama de Shalott.
Echada, toda de un níveo blanco
que flotaba a los lados libremente
—leves hojas cayendo sobre ella—,
a través de los ruidos de la noche
fue deslizándose hasta Camelot.
Y en tanto que la barca serpeaba
entre cerros de sauces y sembrados,
cantar la oyeron su canción postrera, 
la Dama de Shalott.
Oyeron un himno doliente y sacro
cantado en alto, cantado quedamente,
hasta que se heló su sangre despacio
y sus ojos se nublaron del todo
vueltos a Camelot la de las torres.
Cuando llegaba ya con la corriente
a la primera casa junto al agua, 
cantó su canción, ella murió, 
la Dama de Shalott. 

Por debajo de torres y balcones, 
junto a muros de calles y jardines, 
su forma resplandeciente flotaba,
su mortal palidez entre las casas,
ya silenciosamente en Camelot.
Viniendo de los muelles se acercaron
caballero y burgués, señor y dama,
y su nombre leyeron en la proa,
La Dama de Shalott.
¿Quién es ésta? ¿Y qué es lo que hace aquí?
Y en el cercano palacio encendido
se extinguió la alegría cortesana,
y llenos de temor se santiguaron
en Camelot los caballeros todos.
Pero quedó pensativo Lanzarote;
luego dijo: «Tiene un hermoso rostro;
que Dios se apiade de ella, en su clemencia, 
la Dama de Shalott».




miércoles, 26 de diciembre de 2018

Vídeo: Cuentacuentos - La dama verde del lago

LA DAMA VERDE DEL LAGO

Sobre el origen mítico de la raza ovina de Gales
la-dama-verde-del-lagoHace mucho tiempo, no lejos de Aberdovey, en Gales, se extendía al pie de unas colinas el Lago del Barbudo.

La iglesia de Aberdovey era famosa por el dulce tañido de sus campanas, y a nadie complacía tanto ese sonido como a la hermosa Dama Verde que vivía en el fondo del lago.

Todas las tardes, cuando sonaban las campanas, la dama surgía del lago acompañada por un rebaño de vacas blancas como la leche. A continuación, tras echar una mirada a su alrededor para asegurarse que no la veía nadie, llamaba a las vacas una por una:

–Levantaos, hermosas mías, y seguid a vuestro guía. Venid aquí, Centella, Terciopelo, Blancanieves y Lucero.

Había una vaca llamada Blanquita que siempre llegaba la última. Cuando no se demoraba en salir del agua, se alejaba demasiado de su ama. Una vez llegó hasta los mismos muros encalados de la gran casa de labor.

La Dama Verde la reprendió:

—Recuerda, pequeña, que debemos regresar todas juntas al lago antes de que dejen de sonar las campanas.

Una tarde, mientras la Dama Verde estaba entretenida tejiendo un manto nuevo con los largos juncos, Blanquita se alejó del grupo una vez más. Echó a andar por el sendero, esmerándose en no tropezar en las piedras, hasta alcanzar la cerca de la alquería. Estaba tan ensimismada mirando por entre las barras de la cerca, que no oyó a su ama que la llamaba.
la-dama-verde-del-lago-1Pero sí oyó a una lechera de sonrosadas mejillas, de nombre Natalia.

—¡Qué vaquita tan linda! —exclamó la joven— ¿De dónde sales tú?

En esto, Iván, el joven vaquero, se aproximó a la cerca con su rebaño de vacas pardas y se detuvo para admirar a aquel curioso animal.

—¡Es una preciosidad! —dijo, acariciando el sedoso pelo de la vaquita.

Junto al lago, la Dama Verde, presintiendo el peligro, hizo sonar con fuerza su corneta de plata para advertir a Blanquita que debía regresar.

Natalia e Iván dirigieron la vista hacia el lago, protegiéndose los ojos del sol.

Mas no alcanzaron a ver a la Dama Verde, que se hallaba de pie entre los verdes y altos juncos. Entonces examinaron detenidamente el pescuezo de la vaquita para ver si llevaba su nombre o alguna señal, y al no encontrar nada, decidieron conducirla al establo para que nada malo le sucediera durante la noche. Una vez que hubieron metido en el establo a Blanquita y al resto de las vacas, cerraron la puerta y echaron el cerrojo.

Tan pronto como la Dama Verde vio lo que hacían Natalia e Iván, supo que había perdido a Blanquita, pues los duendes no pueden penetrar en un sitio donde hay una barra de hierro que les impide el paso. Llena de pesar, regresó al lago con su rebaño, y mientras el tañido de las campanas de la iglesia de Aberdovey se disipaba a lo lejos, una espesa niebla plomiza caía sobre el valle.

Aquella noche, el avaro granjero dueño de la alquería protestó por tener que alimentar a la vaquita recién llegada, y decidió deshacerse de ella. Mas a la mañana siguiente, al comprobar que daba mucha más leche que las otras vacas, cambió de parecer.

—¡Nunca he visto leche tan rica y cremosa! —exclamó—. ¡Con ella haré la mejor nata, la mejor mantequilla y el mejor queso!

—Esa vaca te hará rico, jefe —dijo Iván.

El ambicioso granjero decidió quedarse con Blanquita. La llevó a todas las ferias de la localidad para exhibirla, y la gente acudía en tropel a comprar la deliciosa mantequilla y el sabroso queso que producía su leche. A medida que pasaban los años, el granjero se hizo más y más rico, y todos los granjeros de la vecindad pagaban gustosos el precio que fuera con tal de adquirir una de las hermosas crías de Blanquita.

Al principio, Blanquita estaba muy satisfecha. Sólo cuando las campanas de la iglesia de Aberdovey sonaban al atardecer, sentíase extrañamente inquieta.
Y cuando vio que el granjero vendía a todos sus hijos, empezó a entristecerse. Y a dar menos leche.
Natalia e Iván se habían encariñado mucho con ella, y el día que el granjero les anunció que había pensado deshacerse de la vaca, se llevaron un disgusto descomunal.
—De un tiempo a esta parte sólo da unas pocas gotas de leche —se quejó el hombre—. Ha llegado el momento de sacrificarla.
Natalia e Iván le rogaron que les permitiese conservarla, prometiendo pagar por su alimentación con el mísero salario que recibían. Mas no hubo forma de ablandar el corazón del granjero.
A la tarde siguiente, mientras sonaban las campanas de la iglesia de Aberdovey, el granjero llevó a Blanquita a otro establo con el propósito de sacrificarla. Iván, que no deseaba ser testigo de aquello, abrió la verja de par en par y se alejó corriendo hacia el lago, donde se arrojó sobre la hierba y se puso a llorar amargamente.

A los pocos minutos Natalia se reunió con él.

—Mira, Iván —dijo de pronto la muchacha— ¡Fíjate en el lago!
la-dama-verde-del-lago-2Iván levantó la vista y se quedó pasmado. Frente a él, entre los elevados juncos, se encontraba la Dama Verde, observando la alquería en silencio. Justo en el momento en que la afilada hacha se disponía a caer sobre el pescuezo de Blanquita, la Dama Verde se llevó la cometa plateada a los labios y la hizo sonar con fuerza. El hacha se quedó suspendida en el aire, y la soga que ataba a la vaca cayó al suelo.

El granjero se quedó como petrificado, sin poder mover ni las manos ni los pies, mientras Blanquita se alejaba trotando, atravesaba la verja y enfilaba el sendero hacia el lago.

Natalia e Iván presenciaron la escena llenos de gozo, en tanto que la Dama Verde cantaba:

Vuelve a casa, mi blanca vaquita,

Regresa al lago sin demora.

Te llama tu ama, escúchala bien,

Para que te juntes con tus queridos hijos.

En esto, ante el asombro de Natalia e Iván, todas las crías de Blanquita salieron desfilando de las granjas vecinas. Primero una por una, luego de dos en dos y de tres en tres, avanzaron en fila hacia el lago y lo rodearon como una guirnalda de margaritas.
la-dama-verde-del-lago-4La Dama Verde se abrazó al cuello de Blanquita. A continuación, se acercó a las vaquitas y las acarició una por una, hasta llegar a la más grande y robusta. Entonces, dirigiéndose a Natalia e Iván, sonrió y dijo:

—Aquí tenéis mi recompensa a vuestra bondad. Sé que cuidaréis de esta vaquita con tanto mimo como de Blanquita.

Pero antes debo convertirla en una vaca distinta de las vacas encantadas del lago.

Y tocando la cabeza de la vaquita, dijo: Despréndete de tu inmaculada blancura. Y toma el color oscuro de la noche.

Y al decir estas palabras, la vaquita mudó de color. Ya no era blanca, sino negra de la cabeza a los pies.

La Dama Verde se acercó a la orilla del lago e hizo una señal al rebaño de vacas blancas para que la siguieran. A los pocos momentos habían desaparecido todas en el fondo de las aguas, en el preciso instante en que enmudecían las campanas de Aberdovey.

De no percibir en aquellos momentos los mugidos de la vaquita negra, Natalia e Iván hubieran creído que estaban soñando. Pero su regalo del lago jamás caerá en el olvido, pues la robusta vaquita fue el primer ejemplar de la famosa especie bovina de Gales, conocida hoy en el mundo entero.




Vaca negra de Gales



domingo, 28 de octubre de 2018

Korrigans de Bretaña

Logo del grupo Korrigans

Según las leyendas de Bretaña, los korrigans son criaturas del "pequeño pueblo", el mundo mitológico de las hadas. También reciben los nombres de poulpiquets, kormandons, paotred ar sabad, ozégans, kérions. Según cómo se les trate, pueden ser extremadamente generosos o terriblemente vengativos. Al parecer, su aspecto era distinto si se les veía durante el día o durante la noche, llegando a tener un aspecto espantoso con luz diurna.

Como los seres feéricos de otros lugares, hay korrigans femeninos en las fuentes y manantiales, con el poder de atraer hombres con su canto, para luego matarlos.

También hacen changelings (cambios de niños suyos por otros humanos). En la noche de Samhain, se les podía ver donde había dólmenes a algún incauto que se acercase por allí, para llevarlo a su mundo como venganza por las pérdidas ocasionadas por los humanos.

El tandem Civiello - Mosdi crearon una serie de comic book sobre estos seres.


Argumento: Es la noche de Samhain, cuando los pasadizos que unen el mundo de los dioses y la Tierra se abren... Luaine, una niña criada por los Korrigans, deberá iniciar una gran lucha en una guerra que le va a convertir en un personaje de leyenda.



domingo, 29 de noviembre de 2015

Merlin (Miniserie TV)


Merlin, miniserie de televisión (1998) sobre la leyenda artúrica, centrándose sobre todo en la figura del mago Merlín. Consta de tres episodios con una duración total de 182 minutos. Tuvo una secuela en 2006, El aprendiz de Merlín: La búsqueda del Santo Grial.


lunes, 12 de enero de 2015

Video: Tres leyendas celtas


Tres vídeos de animación con temática celta creados por Celestial Elf


Gwydion Caer Wydion - the Celtic Bard born of the Trees, at 'the Castle of Gwydion' which was the traditional Welsh name for the Milky Way ie under the Stars ~

Gwydion here recites a verse from the Cad Goddeu or The Battle Of The Trees, In this section he is declaring his magical lineage and shared spiritual existence with the underlaying forces below and beyond nature, he is a poetic shaman of the highest order.

We see many details about Gwydion exisiting as diverse beings in this poem. The Shamanic technique of flight which encompassess many transformations is often expressed, evoked and even facilitated via the Bardic power of the word, the hypnotically chanted word, the alliterative or allegorical poem, and the very wings of the song. As such, i'm sure that many will easily recognise, tales, poems and songs do indeed hold a trsansformative power over our individual awareness and ensuing spiritual essence, empowering changed perceptions and consequently lives and worlds..

More details at my blog The Dance Of Life ( http://bit.ly/RSqCTe )

Soundtrack created with music grateful thanks to;
Royalty Free Music via Looperman ( http://www.looperman.com/loops )

Filmed on SecondLife via Snowglobe 1.4.2 and Exodus Beta,
Made using Fraps, Serif MoviePlus X3 on Windows 7.
Conceived, Directed and Produced by Celestial Elf 2014.


I have set Taliesin's Battle Of The Trees within two other pieces of writing,
firstly Tacitus' report of the Roman invasion of the Druid island of Angelsey,
followed by another poem by Taliesin which had been mixed in with The Battle of The Trees in a method of concealment to hide the poems meaning from those without understanding.

For the written poem and more details about its meaning, please see my Blog;
( http://celestialelfdanceoflife.blogspot.com/2011/07/battle-of-trees.html )

The Book of Taliesin is attributed to the 6th C. poet Taliesin and preserves a few hymns, a small collection of elegies and also enigmatic poems such as The Battle of Trees and The Spoils of Annwfn, in which the poet claims to have sailed to another world with King Arthur and his warriors.

The Battle of the Trees poem itself famously details the legendary Gwydion's account of the trees of the forest which he enchanted to fight as his army against Arawan.
Within the ranks of Arawn's forces were a number of mighty warriors, and one of these was invincible as long as his name remained a secret.
Gwydion the enchanter rightly guessed the secret name and won the battle saying these words:

Sure-hoofed my spurred horse,
On your shield Alder sprigs,
Bran is your name, Bran of the branches.

Sure-hoofed my horse of war,
On your hand are sprigs of Alder,
Bran you are, by the branch you bear.

However as Robert Graves explores in his book 'The White Goddess'
( http://www.amazon.co.uk/White-Goddess-Historical-Grammar-Poetic/dp/0571174256 )
the poem is particularly notable for its striking and enigmatic symbolism and the wide variety of interpretations this has occasioned.
Graves suggests that the trees in this poem correspond to the ancient Ogham alphabet, in which each alphabetic character represents a specific musical note, seasonal cycle, mythological tale and deity.

Graves thus argued that the original poet had concealed Druidic secrets about an older matriarchal Celtic religion for fear of censure from Christian authorities, that Arawn and Bran were names for the same underworld god and that the battle was probably not physical but rather a struggle of wits and scholarship: Gwydion's forces could only be defeated if the name of his companion, Lady Achren ("Trees"), was guessed, and Arawn's host only if Bran's name was guessed.

Cast;
As Taliesin and The Bagpipes, Celestial Elf.
As Witches: Brooke Baran, Minxy Kimono, Sienna Panthar, Wicked2712 Bearsfoot,
As Druids: Mikee Martian, Obizoth, Yichard Muni,
As Celtic Warriors: Azzaro, Donjulio Siamendes, Scheer Eberhatz.
All Also doubled as Tree Avatars.

Grateful Thanks to Taliesin the Bardic Poet, and to Robert Graves for his inestimable research,
to Tacitus for recording Cornelius Tacitus historical account of the Roman attack on Angelsey, Annals XIV.

Also to Freesound.org/
for use of their music and audio samples from which I created the soundtrack
Creative Commons Sampling Plus 1 Licence
http://creativecommons.org/licenses/sampling+/1.0/

Many thanks to
Sliver Gray for providing Dryad Avatars, Auburn, Sapling, Nelroth and
Lazrith Fardel for providing Alder and Dark Treant avatars,

Other props include Bagpipe Bird Avatar by Nowhere Phobos,
The Ent by Papadopoulus Barzane,
Piscium Navis Houseboat by Marcus Parrott.

Filmed at;
Gaia, co Enchantress Sao,
Ruins Falls, co Sliver Gray,
Tir Na nOg at Mystica co FreeSky Republic

Filmed on SecondLife via Phoenix 1.5.2.908,
On Windows XP using Fraps and Serif MoviePlus X3.
Casting Coordinator Sienna Panthar,
Conceived, Directed and Produced by Celestial Elf 2011


An ancient Celtic poem which speaks of the origin of the Universe, the nature of the Gods and the path to Wisdom.

In my film version, King Arthur having recovered Bran The Blessed's talking Head, brings this head to a Samhain gathering where Bran recites The Song of Amergin to the assembled gathering;

I am a Stag of the seven Tines,
I am a flood on the Plains,
I am a wind over the deep Waters,
I am a shining tear of the Sun,
I am a hawk on a Cliff,
I am a wonder among Flowers,
I am a God with fire to fill the Head,
I am a battle aging Spear that roars for Blood,
I am a Salmon of wisdom in a clear Pool,
I am a hill of magickal Poetry,
I am a wild Boar, ruthless and red,
I am a breaking wave of the winter sea.

Who but I invokes the ages of the moon, knows where the sun rests?
Who but I gives birth to all that was, that is and that shall be?
Who but I knows the secret of the unhwen Dolmen?

Poem by Amergin, translation by Robert Graves;The White Goddess.
( http://amzn.to/qITYS7 )
For more details please see myBlog The Dance Of Life here
( http://bit.ly/qnPFA9 )

Cast;
As Bran, King Arthur and Amergins Animals (co Grendels Children), FreeSky Republic,
The Voice of King Arthur, By King Arthur Pendragon,
Celtic Warriors, Pagan Fetivalees and Ghosts;
Benno Sands, Bonnie Gladstone, Cartier Attenborough, Jasmin Nansen, Katherina Auer, Lolita Xaron, sann Release, Vapax Uggla, wicked2712 Bearsfoot.

Filmed at;
Anam Turas, Gaia Rising co Enchantress Sao,
Beond The 9th Wave, at Mystica, co FreeSky Republic.

Many thanks to Laufey Markenstein of Trident for providing;
Druids Altar, Bone Fire, Lama Bobbing Barrel, Pumpkin Carving Log, Carved Pumpkins,
And to Luna Barak for the Druid Tree.
Also appreciated permission to use;
Head Be Gone co RaggedyMortis Haystack,
Bodiless Head; Lucas Gerard/Nimil Blackflag:

Soundtrack created with samples from
Kevin MacLeod ( http://incompetech.com/m/c/royalty-free/ )
Private Reflection, and Medusa,
Creative Commons Licenses Attribution-ShareAlike 3.0
(http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)

Also Freesound ( http://www.freesound.org/ )
Creative Commons Sampling Plus 1 License
( http://creativecommons.org/licenses/sampling+/1.0/ )

lunes, 2 de septiembre de 2013

Una leyenda galesa: Ceridwen y Taliesin


Ceridwen

by ~UnripeHamadryad (Italia)


Según la leyenda, Ceridwen era madre de tres hijos: Crearwy, quien era la joven más hermosa del mundo; Morvan que era un hombre feo, pero fuerte y valiente en la batalla y Afagduu que era tan terriblemente feo que no sería aceptado jamás por la sociedad. Cerridwen decidió compensar la fealdad de su hijo volviéndolo el más grande de los bardos galeses, para lo cual prepararía una poción, de la cual solo las tres primeras gotas serían mágicas, siendo el resto un letal veneno.

La poción hecha con seis hierbas mágicas debía cocinarse durante un año y un día; para vigilar la poción, Ceridwen tenía dos sirvientes, el anciano y ciego Morda y el joven Gwion (o Gwyon) a los cuales había advertido que no tocaran ni una gota de la poción, so pena de sufrir una muerte terrible. Pero un día que Gwion se encontraba removiendo la poción, tres gotas del líquido ardiente saltaron sobre su mano, instintivamente, Gwion se llevó la mano a la boca, obteniendo así los dones que estaban destinados a Afagduu.

Furiosa, Cerridwen persiguó a Gwion para matarlo, pero el joven, utilizando sus nuevos poderes mágicos, se convirtió en liebre. Cerridwen, entonces, se convirtió en perro; Gwion se transformó entonces en pez y saltó a un río, Cerridwen se volvió nutria y continuó la persecución; Gwion se convirtió en gorrión y Cerridwen en águila. Finalmente, el joven se transformó en un grano de trigo y Cerridwen, en forma de gallina, se lo comió. Cuando Cerridwen volvió a su forma humana, se dio cuenta de que estaba embarazada y que el niño que llevaba en su vientre era Gwion y resolvió matarlo en cuanto naciera.

Sin embargo, cuando el bebé nació, era tan hermoso que Cerridwen no se atrevió a matarlo, así que metió al bebé en un saco de piel de foca y lo tiró al mar. Sin embargo, el niño sobrevivió y fue recogido en la costa por un príncipe llamado Elphin, el cual adoptó al bebé, llamándolo Taliesin. Con el paso del tiempo, Taliesin marchó a la corte del Rey Arturo, donde se convirtió en el arpista principal y en consejero del rey.

by ~ladyfireoak (USA)


Damh The Bard - Ceridwen and Taliesin

Silver moonlight dances, 
From the mist of Tegid's shore, 
A lady looks upon her son, 
Like many times before, 
A she touches his face, 
Fingers wet with the tears falling. 
Her daughter stands beside her, 
The fairest in the land, 
How her son became so cursed, 
She cannot understand. 
But this mother's love is a strong, 
As her heart is beating, 
And she calls to the Earth, 
And the Earth hears her calling. 

High up in the mountains, 
Dinas Afferaon stands tall, 
All magic and all mysteries, 
Are held within these walls, 
So she walks to the door, 
As she does the door it opens, 
Teach to me the mystery, 
Of the Cauldron's Brew, 
Let Utter Darkness give way to light, 
And be reborn anew, 
Then the Awen will shine, 
From the brow of the Eagle of the Sea, 
And all will know his name, 
From this land to the People of the Sidhe. 

The lady sets the cauldron's fire, 
Tended by the hand, 
Of Gwion Bach the innocent, 
And Morda the blind man, 
Who reached out his hand, 
Place more wood, 
Keep the cauldron boiling. 
Then Morda he fell asleep, 
Alas he din't see, 
Wood upon wood was added, 
The inferno was the key, 
To unlock the doors, 
Of the Awen's greatest mystery, 
Three drops, burning skin, 
And it's Gwion how gained the power to see. 

The cauldron cracks, the poison seeps, 
Slowly across the land, 
To kill the horses of Garanhir, 
by the lakeshore where they stand, 
Drinking and not knowing their fate, 
As a hare runs fast across the land. 
Ceridwen, Ceridwen, 
Lady of the Cauldron, 
Come see what they have done! 
Stolen your Cauldron's power, 
And betrayed your only son! 
Eyes wide, lips curl, 
Anger on your face! 
Change your shape now lady! 
Be the hound, begin the chase! 

I shall be a running hair, 
With sorrow and with mickle care, 
Then I shall be a greyhound bitch, 
And tear you from your skin! 
Then I shall be a flying wren, 
The King of Birds, the King of Men, 
Then I shall be a falcon grey, 
And tear you from your skin! 
Then I shall be a salmon sleek, 
Darting through a shallow creek, 
Then I shall be an otter bitch, 
And rest you from your skin! 
I shall be a grain beneath the sun, 
And you will never know which one, 
Then I shall be a great black hen, 
And take you deep within! 

Now you may be forgiven to think, 
My tale is over and down, 
But nine moons later, 
She gave birth to a son, 
That she wanted to kill, 
But she placed in a coracle on the sea. 
Garanhir's salmon weir, 
A catch was guaranteed, 
But on this day a baby boy, 
Cried out to be freed, 
A radiant brow, 
Shining bright for all to plainly see. 
Taliesin is your name, 
The greatest Bard that this land will ever see!

miércoles, 3 de febrero de 2010

Armas mitológicas

Midnight-digital/Flickr

Armas de la mitología celta
  • Arondight,  espada de Lancelot.
  • Caladbolg (o Caladcholg), del rey irlandés Fergus mac Róich.
  • Caledfwlch,  del galés Llenlleawg Wyddel.
  • Cantora, la espada de Conaire Mór.
  • Carnwennan, la daga de Arturo.
  • Claíomh Solais (la Espada de la Luz), del rey de la antigua Irlanda Nuada, de los Tuatha de Danann.
  • Clarent, la espada en la piedra (distinta a Excalibur).
  • Dyrnwyn, de Rhydderch el Generoso. Mitología galesa.
  • Excalibur, del rey Arturo, entregada por la Dama del Lago.
  • Fragarach, de los dioses Manannan mac Lir y Lugh Lamfada.
  • Galatine, Espada de Gawain.
  • Gae Bolg, lanza de Cuchulainn, regalada por la mujer guerrera Aife.
  • La Espada del Grial, espada rota encontrada por Gawain. Similar a la de otras leyendas cristianas.
  • El látigo de Ogma - una lanza del dios céltico Ogma usada para guiarse por el mundo subterráneo.
  • Luin (lanza del Fuego o del Destino), forjada por el herrero Falias para Lugh, con la que este venció al rey fomore Balor.
  • Rhongomiant, lanza del rey Arturo.
  • La jabalina de Ysbaddadan, lanza envenenada de los fomores.
fuente: wikipedia

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miércoles, 25 de marzo de 2009

el Lebor Gabála

El Leabhar Ghabhála Érenn (también Lebor Gabála Éren, libro de la invasión o invasiones irlandesas, sería la traducción al castellano) es un conjunto de manuscritos que relatan la construcción nacional irlandesa como suma de las distintas invasiones celtas desde su creación hasta el siglo XI, fecha en la que están datados.


Escritos en la variedad sincrónica del gaélico usado en Irlanda entre los años 800 a 1200, fueron traducidos al francés en 1884 y sólo posteriormente al inglés entre 1937 y 1942. Debido a su popularidad y a su importancia tanto en la historiografía como en la literatura de Irlanda, fueron sometidos a un gran número de revisiones y publicados en diferentes compendios por lo que existe una gran variedad textual que dificulta su estudio. Aunque probablemente la más antigua sea la denominada Míniugud la más acreditada es la de Leinster (1150), escrita con el mecenazgo de Dermot MacMurrough, Rey de Leinster y bajo la dirección del Obispo de Kildare Mac Goreman en el Monasterio de Terriglass. Otras son los libros de Fermoy (1373), Lecan (1418), Ballymote (1391) y O'Clery (1631).


En todo caso, este texto se encuentra divido en diez partes, conformando cada una de ellas un libro:


De la Creación del Mundo y la Diáspora de las Naciones
En esta parte se relata el génesis celta, influenciado ya por la comosgonía cristiana. Se encuentran trazas de varias obras de la antigüedad, en especial de De Civitate Dei (San Agustín), Historiae adversum paganos (Orosio), la Crónica de Eusebio traducida al latín por San Jerónimo y la Etymologiae de Isidoro de Sevilla. Esta es una parte de naturaleza netamente mitológica que somete a los mitos paganos célticos y pre-gaélicos a una reinterpretación condicionada por la mitología judeo-cristiana.


De la Historia de los Celtas desde la Diáspora de las Naciones hasta la Llegada a Irlanda
En este libro se describe se sitúa el origen de los celtas gaélicos como descendientes del rey Fénius Farsaid, uno de los setenta y dos próceres que construyeron la Torre de Nimrod (Torre de Babel). La lengua irlandesa nace cuando su abuelo Gaedel Glas la toma como una de las setenta y dos lenguas en las que se divide el mundo con la caída de la torre. Este se une a Scotta, hija del Faraón de Egipto y al igual que en los tiempos de Moisés inician un éxodo de cuatrocientos cuarenta y cuatro años al final de los cuales llegan a Galicia. Uno de sus descendientes, Breogán, funda allí la ciudad de Brigantia y en ella construiría una torre desde la que su hijo Íth podía ver Irlanda. La Brigantia de la leyenda irlandesa, situada en la Península Ibérica, sería identificada con La Coruña, de modo que la Torre de Breogán no sería otra que la Torre de Hércules. El mito irlandés, importado a Galicia, se haría parte insustituible del "celtismo" gallego, adoptado por muchos historiadores románticos gallegos en el siglo XIX, de forma que, por ejemplo, Galicia es metafóricamente denominada "hogar" y "nación de Breogán" en Os Pinos, el himno gallego.


Del Pueblo de Cessair
En el tercer libro se cuenta la historia de Cessair, hija de Bith (Noé?) que avisa a su padre de la llegada del Diluvio Universal. Consiguen partir en barcos hechos de árboles pero solo llegan a su destino, Irlanda, uno de los tres barcos. En ellos va ella, Cessair, con otras cuarenta y nueve mujeres y solo tres hombres (su padre, su compañero Fintán Mac Bóchra y el timonel Ladra). Las mujeres escogen a su hombre, de forma que Cessair y otras dieciséis mujeres eligen a Fintán; otras dieciséis junto con Bairrfhind, compañera de Cessair, eligen a su padre. Las restantes dieciséis eligen a Ladra, que muere poco después siendo el primer hombre en ser enterrado en tierra irlandesa. Cuarenta días después llega el Diluvio, y Fintán logra sobrevivir refugiándose durante un año en una cueva bajo las aguas. Llamado el Anciano Blanco, vive durante 5500 años tras la Inundación y presencia los siguientes asentamientos celtas bajo la forma de un salmón, un águila y un halcón sucesivamente.


Del Pueblo de Partholón
Trescientos años tras el diluvio, Partholón, de la misma estirpe de los Gaélicos, llega a Irlanda con sus tres hijos y su pueblo. Tras diez años de paz llega la guerra con los Fomorianos, una raza de demonios acaudillados por Cichol Gricenchos. El pueblo de Partholón sale victorioso, pero por poco tiempo. En solo una semana son diezmados por una plaga -cinco mil hombres y cuatro mil mujeres- que son enterrados en la Llanura del Elta al sudoeste de Dublín, en un área llamada Tallaght que significa 'la gran plaga' en gaélico. Solo un hombre sobrevive a ella, Tuán Mac Cairell, quien (al igual que Fintán Mac Bóchra) sobrevive durante siglos encadenándose en una serie de transmigraciones de forma que actuará como testigo de la historia posterior. Este libro incluye también la historia de Delgnat, la mujer de Partholón, que similar a la de la Ginebra artúrica.


Del Pueblo de Nemed
Treina años tras la desaparición de los Partolonianos, Irlanda es ocupada por el pueblo de Nemed, cuyo bisabuelo había sido hermano de Partholón. Durante la ocupación, deben enfrentarse de nuevo a los Fomorianos, pero tras su muerte esta gente es esclavizada por dos líderes Fomorianos, More y Conan. Con todo consiguen asaltar la Torre de Conan en la Isla Tory. Consiguen la victoria pero en una batalla contra More se destruyen ambas armadas. Una nueva inundación cubre Irlanda, diezmando a los nemedianos, y solo un puñado de supervivientes se dispersan por las cuatro esquinas del mundo.


Del Pueblo de Fir Bolg, Fir Domnann y Fir Gálioin
Un grupo de la dinastía de Nemed se asienta en Grecia, donde son esclavizados. Doscientos treinta años tras Nemed vuelven a Irlanda, y allí se separan en tres naciones; los Fir Bolg, los Fir Domnann y los Fir Gálioin, y allí permanecen hasta la llegada de los Tuatha Dé Danann.


Del Pueblo de los Tuatha Dé Danann


Los Tuatha Dé Danann son descendientes de otro de los grupos supervivientes del diluvio de Nemed. Ellos llegan a Irlanda desde el norte, donde habían aprendido las artes oscuras de la magia pagana y los druidas, aproximadamente el día 1 de mayo. Disputan el dominio de Irlanda a los Fir Bolg y sus aliados en la Primera Batalla de Moytura (o Mag Tuired). Los Dé Danann salen victoriosos y expulsan a los Fir Bolg al exilio de las islas vecinas. Pero Nuada, Rey de los Dé Danann, pierde su brazo derecho en la batalla y es forzado a renunciar a su reino. Durante siete infelices años la corona es ostentada por Bres antes de que Dian Cécht le haga un brazo de plata, y recupere el trono. Llega la guerra con los Fomorianos y tiene lugar la Segunda Batalla de Moytura. Nuada cae ante Balor, el Demonio del Ojo, pero su hermano mayor, Lugh (dios celta que da nombre a varias ciudades en Europa, entre ellas la gallega Lugo) del Largo Brazo, lo asesina y se hace rey. Los Tuatha Dé Danann, reputados como dioses en las leyendas, disfrutan de su reinado durante cincuenta años.


La Invasión de los Milesios
Aquí se retoma la historia de los gaélicos, interrumpida en el libro 2. Íth, hijo de Breogán, que avistaba Irlanda desde la Torre de Hércules, viaja a Irlanda para conocer su descubrimiento. Es bienvenido por los reyes, pero nobles envidiosos los asesinan y su cadáver llega a Galicia. Los Milesianos, ejército comandado por los hijos de su tío Míl Espáne, planean su venganza e inician la conquista de la isla. Al llegar a Irlanda, se encaminan a Tara donde está la Corte a reclamar la corona. En el camino se encuentran con Banba, Fodla y Ériu, tres mujeres (o diosas según la leyenda) que eran las tres reinas co-regentes de aquellas tierras. Cada una de las mujeres da sucesivamente la bienvenida a los milesianos, y les dicen que su nombre es aquel por el cual se conoce a aquella tierra, y preguntan si saldrán victoriosos de la batalla. Uno de ellos, el druida y poeta Amergin les promete que así será. En Tara son bienvenidos por los tres reyes de los Tuatha Dé Danann, quienes defienden su voluntad de mantener unido el reino. Se decide que los milesianos deben volver a sus naves y distanciarse a nueve olas de la costa, de manera que los Tuatha Dé Danann puedan movilizar su ejército. Pero cuando los Milesianos están a nueve olas de distancia, los druidas de los Tuatha Dé Danann conjuran una feroz tormenta. La flota milesiana es alejada pero Amergin consigue dispersar los vientos con su invocación a la tierra de Irlanda (la conocida como 'Canción de Amergin'). De las naves supervivientes, las de Éber atracan en Inber Scéine (Kenmare River) en el suroeste de Irlanda, mientras que las de Éremón atracan en Inber Colptha (en la desembocadura del Boyne). En dos batallas en Sliabh Mis y Tailtiu, los Tuatha Dé Danann son derrotados. Son expulsados (la leyenda cuenta que se retiraron al mundo que existe bajo la tierra) y el señorío de Irlanda es divido entre Éber y Éremón, y finalmente integrado bajo el reinado único de Éremón.


De las Dinastías de Irlanda antes del Cristianismo
En este libro se enumeran distintas dinastías legendarias o semi-históricas desde Éber y Éremon hasta el principio del siglo quinto, cuando se funda el Reino de Galicia por los suevos.


De las Dinastías de Irlanda después del Cristianismo
Este libro continúa con las dinastías cristianas. Es el libro mejor documentado.

texto: Wikipedia
ilustraciones de Jim Fitzpatrick