Julio César ha conquistado toda Bretaña (Britannia), exceptuando un pequeño pueblito que resiste al invasor, pero estos guerreros cansados van perdiendo y deciden mandar a Buentórax, primo hermano de Astérix, a conseguir algo de poción mágica y traerla para la resistencia inglesa.
Panorámix le prepara un enorme barril lleno de poción, y dado que todo está muy tranquilo en la Galia, Astérix y Obélix acompañan a Buentórax de vuelta a su pueblo. En el camino atacan una embarcación romana y los Romanos se enteran de su propósito, por lo que regresan y ponen a la ciudad en alerta. Sabiendo que los tres amigos habrán sido refugiados en un albergue, pero sin saber en cuál, los romanos deciden confiscar todos los barriles de vino de la ciudad, para conseguir también el de la poción.
Astérix y Obélix logran infiltrarse en el palacio, donde están todos los barriles de la ciudad y, para no arriesgarse a quedarse mucho tiempo ahí se llevan todos los barriles de su albergue confiscados para investigar luego el correcto. Aun así, su carreta es robada por un ladrón, que vende el vino por todas partes. Tras localizarlo comienzan a rastrear uno a uno los barriles, y finalmente lo encuentran en un partido de Rugby. Pero al intentar escapar con él, los romanos los atacan y logran destruir el barril, cuyo contenido se pierde en el río.
Una vez en la aldea, Astérix toma unas hojas que Panorámix consiguió en un país lejano y asegura que creará la poción. En realidad, eran simplemente hojas de Té, pero motiva a los guerreros bretones lo suficiente como para derrotar a los romanos.
Es ocioso pensar que los británicos se han hecho raros a través de los siglos. Ya eran realmente diferentes desde sus mismos orígenes. Como los británicos no pelean nunca durante las horas del té, o en los fines de semana, al César le resultó muy fácil derrotarles, a pesar de haberse presentado de una manera increíblemente desorganizada. Afortunadamente, ¡una aldea bretona aislada sigue resistiendo! Habiendo sido solicitada su ayuda, los romanos se apoderan de todos los barriles de vino que pueden encontrar en Londinium, incluido el de los Galos, demasiado ocupados en recuperarse de su primera comida inglesa. Cumpliendo órdenes, los legionarios comienzan a catar todos los barriles para averiguar cuál es el que contiene la pócima mágica. La ceremonia de la cata se convierte en un caos cuando los soldados se emborrachan bebiéndose hasta la última gota. A Astérix le resulta fácil entonces recuperar el precioso barril, pero sólo por breve tiempo. A Obélix, demasiado borracho para darse cuenta, se lo arrebatan inmediatamente... (FILMAFFINITY)
Película estilo peplum sobre las luchas de los cántabros, acaudillados por Corocotta, contra los romanos. El propio director (también conocido como Paul Naschy) hace el papel de Agripa.
Paul Naschy (Marcus Agrippa), Daniel Barry (Corocota), Blanca Estrada (mujer de Corocota), Veronica Miriel, Julia Saly (Selenia), Andres Resino, Alfredo Mayo, Francisco Brana, Antonio Iranzo, Ricardo Palacios, Luis Ciges, Manuel Pereiro, Antonio Mayans, Jose Marco, Mariano Vidal Director: Jacinto Molina Productor: Jose Monge Guión: Jacinto Molina Fotografía: Alejandro Ulloa Musica: Angel Arteaga 100 min.
Los Cántabros, el único péplum español genuino y sin coproducción, aunque anacrónico respecto a los gustos de la época. Ideado por Dan Barry y planteado inicialmente como serie televisiva, el proyecto pasaría por varias vicisitudes hasta que Jacinto Molina (más conocido en su faceta de actor como Paul Naschy) fue elegido director, siendo su único largometraje eminentemente histórico. La película narra los conflictos en el norte de Hispania en el siglo I a.C. entre los cántabros capitaneados por el caudillo Corocotta y las legiones romanas de Agripa. (Un péplum peculiar: Los Cántabros. Miguel Dávila).
El Batallón de San Patricio fue una unidad militar mexicana que se formó principalmente con soldados del ejército de los Estados Unidos que desertaron y se unieron a las Fuerzas armadas de México en la Guerra de Intervención Norteamericana de 1846 - 1848. Aproximadamente un 45% eran inmigrantes irlandeses y el resto de otros países católicos. Tomaron el nombre del Santo Patrono de Irlanda.
Origen
Los "San Patricios" tienen un origen incierto, pues se sabe muy poco con certeza de su reclutamiento. Una historia popular -base de la película de 1999 Héroes sin Patria (One Man's Hero), en la que Tom Berenger interpreta al comandante de la brigada John Riley- relata que el núcleo de la unidad se formó como consecuencia de los severos castigos sufridos por soldados católicos (especialmente irlandeses) debido a la desconfianza que los mandos militares tenían en contra de ellos, ya que, por motivos religiosos, los consideraban más cercanos a Roma que a Washington, y por lo tanto, más afines a la causa de los mexicanos que en el fondo compartían su misma religión. Es sabido que el ejército de México reclutaba activamente estadounidenses católicos y ofrecían importantes concesiones de tierras a quienes abandonaran el ejército de Estados Unidos en favor del de México.
Su bandera estaba formada con un fondo verde, y de un lado un arpa dorada y las palabras Erin Go Bragh (Irlanda Por Siempre), y por el otro una imagen de San Patricio, el santo patrono de Irlanda, y las palabras 'San Patricio'.
Participación en la Guerra
El primer combate de los San Patricios como unidad mexicana es la Batalla de Monterrey (21 de septiembre de 1846), con una batería de artillería al mando de John Riley, anteriormente teniente del Ejército de Estados Unidos e inmigrante irlandés. Sirvieron con distinción y está acreditado que rechazaron con éxito dos diferentes asaltos al corazón de la ciudad. A pesar de su tenacidad y valor, y de que Taylor estaba a punto de abandonar el ataque, el comandante mexicano Pedro Ampudia, desesperado, pidió parlamento, consumando la derrota.
Tras del reclutamiento en Monterrey, los San Patricios crecen en número, que algunos estiman en cerca de 800 hombres; aunque según los registros más fiables, no llegaron a constituír más de dos compañías reforzadas (300 hombres) con oficialidad mexicana. Pese a su extraordinario rendimiento como artilleros en varias batallas, especialmente en la defensa de Monterrey, donde defendieron éxitosamente La Ciudadela, y en la Batalla de la Angostura, en la que diezmaron un batallón atacante y capturaron dos cañones norteamericanos, acción por la que su comandante y varios oficiales recibieron la condecoración Cruz de Honor de la Angostura; se ordenó a los San Patricios convertirse en un batallón de infantería a mediados de 1847 por orden personal de Antonio López de Santa Anna.
Como unidad de infantería los San Patricios continuaron sirviendo con distinción; en la Batalla de Churubusco (20 de agosto de 1847), las maltrechas fuerzas mexicanas se establecieron en el convento de Santa María de Churubusco, y las fuerzas armadas estadounidenses se prepararon para atacarlos. Aunque el convento no era más alto que sus alrededores, sus bardas de piedra constituían una buena defensa. Además, los norteamericanos tendrían que cruzar un río para llegar allá, lo cual daría tiempo al ejército mexicano para preparar a medias, trincheras y encarar otro enfrentamiento. Los defensores mexicanos sumaban 1.300 personas y pertenecían a los batallones Independencia, Bravos y San Patricio. La lucha fue constante y desfavorable para los mexicanos, esta vez bien mandados y motivados por los generales Manuel Rincón y Pedro María Anaya. Tras algunas horas de combate, las fuerzas mexicanas se quedaron sin municiones y una bomba provocó una explosión en la reserva de pólvora que los dejó sin posibilidades de seguir defendiéndose; a pesar de lo cual y una vez que se izó una bandera blanca en señal de rendición, el capitán Patrick Dalton la abatió para seguir resistiendo, pero ya era inútil, el convento quedó en silencio. Cuando el general Twiggs entró al patio del convento, exigiendo a los soldados mexicanos que entregaran las armas, la pólvora y el parque, el General Anaya se le enfrentó, diciendo: "Si hubiera parque, no estaría usted aquí."
Fin del Batallón
Los miembros del Batallón de San Patricio capturados por el ejército estadounidense sufrieron muy duras represalias; habían sido responsables de algunos de los más duros combates (y que causaron más bajas) a los que los estadounidenses se enfrentaron. Los que formaban parte del ejército estadounidense antes de la declaración de guerra oficial (el capitán Riley entre ellos) fueron azotados y marcados con hierro candente en la cara, con la letra "D" de desertores, y sentenciados a trabajos forzados. Los que entraron en el ejército mexicano tras la declaración de guerra, fueron ahorcados en masa como traidores, viendo de frente el sitio de la Batalla de Chapultepec el 13 de septiembre de 1847. Por orden del General Winfield Scott, fueron ejecutados precisamente en el momento en que la bandera de Estados Unidos reemplazó a la de México en lo alto de la ciudadela. Cuando la bandera alcanzó lo más alto del asta, se abrió la trampa del cadalso.
(Wikipedia)
ONE MAN'S HERO
El batallón de San Patricio
Héroes Sin Patria
Año: 1997
Lista de reproducción de Youtube con la película completa en 12 partes
Película de animación ambientada en la Irlanda medieval.
Coproducción franco-belga-irlandesa, estrenada en el Festival de Berlín 2009.
Nominada a los Oscar
Género: Animación Director: Tomm Moore, Nora Twomey Nacionalidad y año de producción: Bélgica, Francia, Irlanda Duración: 76 min Fecha de estreno: 20 / 08 / 2010 Productora: France 2 Cinéma, Les Armateurs, Vivi Film Guionista: Tomm Moore Distribuidora: Karma Films Música: Bruno Coulais
En la Irlanda del siglo IX, Brendan es un joven monje que vive en la Abadía de Kells. Junto al resto de hermanos, emplea la mayor parte del tiempo en construir una muralla que los defienda de los vikingos. Sin embargo, con la llegada de un maestro extranjero, Brendan descubre nuevas y fascinantes aventuras a través de un antiguo libro mágico que aún está por terminar. Decidido a acabarlo, el chico se adentrará en los bosques, sin imaginar los peligros y las criaturas que le esperan a su paso.
Nominada al Oscar 2010 a la mejor película de animación, The Secret of Kells es una producción irlandesa que apuesta por los dibujos convencionales en unos tiempos en los que el 3D es un seguro de vida. Se trata de un relato de fantasía y aventura para toda la familia que aborda temas como la amistad, el perdón, la esperanza o el sacrificio. La historia ha sido dirigida por dos expertos en el cine de animación, Tomm Moore y Nora Twomey, bajo una idea del propio Moore. Un viaje a la Irlanda legendaria directamente inspirado por el magnetismo del Libro de Kells, un valiosísimo ejemplar medieval que contiene los Evangelios.
The Secret of Kells es un bello homenaje a la cultura celta. El estilo visual de la película recuerda a los manuscritos iluminados de la época y muchas de las localizaciones han sido dibujadas según monumentos históricos. Además, los elementos del bosque encantado provienen de mitos y leyendas irlandesas, y algunas de las expresiones utilizadas por los personajes conectan con el pasado.